Semana del 26 de febrero al 3 de marzo, Profundo contacto con nuestro mundo interior

Esta semana seguimos con las energías despertadas en esta ultima luna llena en virgo (leer aquí) formadas por la conjunción de Saturno, el sol y mercurio en piscis. Esta unión de estos planetas se vuelve exacta el 28 de febrero. Primero mercurio hace la conjunción con el sol y después con Saturno para terminar adelantándolos a los 2 y termina el sol haciendo conjunción con Saturno, todo en este mismo día. Mercurio en piscis nos invita a una manera totalmente diferente de ver y comprender las cosas y comunicar. Esta en un signo de agua, emocional así que las gafas que me permiten ver y comprender son atravesadas por la sensibilidad, por la intuición, por la empatía por el otro, se mueve por un sentir, un cierto caos, una cierta confusión puede derivar de ello también. Es la comunicación con nuestro propio mundo interior, con nuestros sueños. Nos permite contactar con mundos mas sutiles que no se pueden racionalizar ni comprender por la mente tal cual la conocemos en su versión mas conocida. La conjunción que hace con el sol permite que pongamos conciencia en este mercurio o sea poder tomar conciencia de procesos inconscientes, de resetear de alguna forma nuestra mente con un pensamiento mas intuitivo, mas conectado con los sentimientos y la interioridad. Es un momento propicio para estar con uno mismo e inspirarnos y dejar nuestra mente vagabundear en otros mundos. La presencia de Saturno nos contiene en este proceso. El poder tomar contacto con estos mundos nos permite al mismo tiempo organizar nuestra realidad de otra forma, inspirados en este mente inspirada, poniendo el limite en lo que se va a quedar en un sueño y lo que voy a poder materializar. Posiblemente me permita comprender procesos inconsciente que yacen en mi al estar el sol implicado en esta configuración. Sabemos con la figura tan conocida del iceberg, que la parte inconsciente, hundida debajo del agua es la que mas predomina, memorias inconscientes que provienen tanto de la historia colectiva de la humanidad como de nuestro propio linaje, nuestros ancestros. Ahondar en las aguas profundas es posibilitar una transformación, una purificación. De hecho, la planeta esotérica que rige la energía de piscis, es Plutón, el planeta de la muerte y transformación. Dentro nuestro late un mundo infinito de memorias inconscientes. Como lo vimos con la luna llena, virgo permite hacer un proceso de limpieza y purificación de estas aguas conectándonos con la tierra y Saturno en piscis esta realizando de alguna forma este trabajo también ya que Saturno es un planeta de tierra que nos sirve de ancla a la realidad. Saturno en la astrología también se asocia al karma, a todo esto que acumulamos de generación en generación y sobre las cuales venimos a trabajar para saldar estas deudas. Saturno si bien en un principio nos conecta con los limites, las resistencias, las frustraciones en el signo y casa en el que se encuentra, nos invita justamente a madurar y crecer a través de esas dificultades, y son dificultades que arrastramos en nuestro árbol familiar. Y las aguas de piscis, donde se encuentra, también tienen esta connotación ya que representan el océano, este lugar donde todas las aguas se reencuentran y donde la profundidad nos conecta con este tiempo infinito atrás que el hombre a través de todas sus vida ha ido generando. Poner luz en este material inconsciente nos permite tanto dejar de llevar algo que se ha convertido en un peso pero también contactar con talentos y dones que yacían allí. Piscis además nos habla de finales y cierres de ciclo ya que es el ultimo signo del zodiaco, que le confiere también este estado de muerte en latencia para que pueda gestarse y brotar la nueva semilla de Aries. Así que la presencia de Saturno en piscis nos habla de cierre de un proceso karmico que viene a purificarse gracias a las aguas de piscis y que en sincronía con la entrada de Plutón en acuario, nos conecta con este necesidad de liberarnos y que podamos entender a través de esto nuevo proceso de 20 años, que es eso de la nueva humanidad que vamos a construir.
Esta limpieza, esta purificación nos invita desde allí a construir y dar forma a lo que si puede ser y poder materializar así estos sueños y estos anhelos que crean nuestra realidad. Pero este paso implica una profunda depuración y compromiso hacia esta esencia. Cada vez que un planeta esta en conjunción con el sol se habla de que están en cazimi (en combustión) y esto implica que esta regenerándose recibiendo todos los rayos del sol, así que mercurio esta regenerando su manera de ver, comunicar, entender y construir el mundo a través de sus ideas desde la energía pisciana y Saturno también regenerando lo que es esencial, los limites, la estructura desde esta desrigidizacion al que le invita piscis pero también a esta necesidad de contorno y limite que permita a algo volverse real y como dijimos anteriormente a depurar el pasado, limpiar el karma. Y si bien estamos a acostumbrados a querer entenderlo, analizarlo todo desde la mente racional, esta configuración nos permite hacer esta limpieza y poder concebir un nuevo concepto de la realidad sin pasar por esta racionalidad sino desde el sentir y la intuición que le corresponde a piscis y posiblemente también darnos cuenta gracias al sol que ilumina todo este proceso, de todos estos factores inconscientes que forman parte de nuestra vida. El otro camino al que no lleva mercurio en piscis es a la confusión, la mente nublada, ver y entender las cosas como si hubiera un montón de velos delante nuestro que no nos dejan ver con claridad. Pero en piscis, no hay claridad porque uno se mueve por su sentir, su inspiración, lo que llamamos muchas veces confusión, no es mas que guiarse y confiar en la corriente. y gracias a Saturno podemos soñar con los pies en la tierra. Esta configuración nos permite mucha inspiración y concretización. Y la unión de Saturno con mercurio, siendo un maestro “estricto” nos permite depurar la comunicación, aclarar las impurezas y al mismo tiempo formalizar contratos, comunicación, movimientos que permitan esta purificación pisciana poniendo orden en este material inconsciente. Mas profundamente, es una configuración que nos invita a comunicar con nuestro alma, vibrar y emitir nuestras palabras y nuestros actos (ya que mercurio rige esotéricamente el signo de Aries) desde nuestro centro volviendo a algo esencial (saturno)
Y hacia el final de la semana, se ira perfilando la cuadratura de venus con urano aportando novedades, cambios, creatividad a nuestras relaciones, nuestros valores.