Semana del 19 al 25 de febrero 2024, Luna llena en virgo, limites que sanan

Luna llena en virgo, 24 de febrero 2024. El sol entra en piscis este lunes 19 y lo sigue mercurio el 23, justo un día antes de la luna llena que tendrá lugar el 24 en el grado 5’22 de virgo. Así que las energías cambian, tendremos 4 planetas en piscis aunque todavía seguimos con una conjunción muy poderosa en acuario de Plutón, marte y venus. Recordamos también que la conjunción exacta de marte y venus de la que hablamos en el articulo/podcast anterior tendrá lugar el 22
Así que estamos conviviendo simultáneamente con las energías de acuario y piscis, energías transpersonales que nos invitan a ser participe de un gran movimiento colectivo. La entrada del sol en piscis y la luz que alumbra en esta energía nos ablanda, nos lleva a una conexión con nuestro mundo interior, nuestras emociones, nuestra sensibilidad, nuestra vulnerabilidad, nos devuelve al océano, a la paz, al sentir, al confiar, a la intuición a una conexión con estos mundos invisible y misteriosos que nos permite sentir esta unión que nos conecta todos con todos y con la misma naturaleza. Este estado que las palabras no pueden abarcar ya que simplemente nos conecta con el amor y la compasión, con la fuente de la creación, con este útero donde no teníamos que ocuparnos de nada, donde no había separación, donde no hay individualidad. Un estado de “flotar en el mar y que la corriente nos lleve”, estar abiertos a todo, las emociones a flor de piel. Es una energía que de forma canalizada a través del arte, el servicio, la meditación…nos lleva conectar con otros mundos sensibles, misteriosos, inconsciente, lo simbólico, los sueños, los anhelos, la imaginación. el mundo se crea a partir de nuestros sueños… Es una energía que si nos se canaliza justamente nos puede llevar a evadirnos, a querer huir, a crear relaciones de dependencia (drogas, alcohol…) con tal de sentir este unión infinita sin limite, quedarnos en estados de fantasías, sueños, estados nostálgicos, aislamiento frente un exterior que se percibe de forma contrario, duro, separativo. Ahora bien esta año, Saturno esta en piscis así que le da otro toque a esta energía. Le permite asentarse justamente, tomar forma, que en lugar de sentirnos sumergidos debajo de las olas podamos poner un sano limite y sobretodo madurar y hacernos responsable como seres individualizados que somos gracias al acto de nacer, el poder desprenderse para asumir su propio cuerpo, sus propias necesidades y su propia vida y seguir sintiendo esta unión desde el amor y la confianza en la vida
Esta luna llena en virgo cierra un ciclo de 6 meses que empezó el 15 de septiembre con una luna nueva en virgo (leer publicación aquí, un nuevo orden). Contactar con el eje viro/piscis es contactar con el servicio, la salud, la enfermedad, el caos y el orden, lo racional y lo irracional, las crisis y las transformaciones ya que son los últimos signos que cierran la rueda zodiacal. Virgo cierra la primera parte de los signos de camino hacia la individuación, y de libra a piscis hablamos de energías centradas en la relación con el otro y el colectivo. Virgo finaliza una etapa que nos permite prepararnos para relacionarnos con el otro, nos habla de pureza en el sentido de que busca que estemos preparados, optimizados, funcionales, limpios, íntegros con nosotros mismos. Este proceso de limpieza, crecimiento y mejora personal implica una actitud critica, analítica para observar, filtrar, discriminar lo que sirve y lo que no para poder desde la humildad servir a un sistema porque en virgo aparece la conciencia de ser parte de un sistema mas grande que nosotros, de pertenecer a un orden mayor, de desplegarnos en la función y forma que nos corresponde en este gran orden. Nuestro sitio es necesario pero no tiene porque ser reconocido como en leo ya que nos es para servirnos a nosotros mismos o servir con tal de sentirnos útil sino porque sentimos que este es el lugar que nos corresponde, que de esta forma respondemos a un orden profundo, a un orden mayor. La sombra de virgo es justamente la búsqueda de perfección, orden, autocritica (y critica) para establecer el orden nosotros mismos, para sentir cierto control que nos permita sentir que existimos y servimos para algo y que todo tiene que estar en orden para funcionar bien. Por eso los signos funcionan por eje y virgo se complementa gracias a piscis, recordándole que el orden viene del propio fluir de las cosas, el orden del cosmos, el orden de la naturaleza al que permanecemos y nos organiza no desde el orden que queramos establecer nosotros sino desde el orden inherente invisible que opera. De allí cobra sentido la astrología entre otros muchos caminos, para ser consciente de la participación a un orden mayor y descubrir y desplegar lo que venimos a aportar y ocupar y los retos de transformación con los que tenemos que lidiar. Y piscis necesita complementarse con virgo para sentir la conexión con su cuerpo, con la tierra y poder realizar actividades cotidianas, concretas, racionales para poder canalizar toda esta sensibilidad y realizar una limpieza de todo el material inconsciente que nos mantiene repitiendo una vida en bucle. El tema del orden y del caos solo existe por el sistema dual por el que nos movemos pero realmente se pertenecen el uno al otro. La cuestión propuesta por este eje es la conexión con nuestro propio orden interno, lo que necesitamos para sentirnos bien, nuestro autocuidado, nuestro equilibrio emocional, mental y físico. Si yo pongo orden en mi interior, las cosas a fuera cambiaran y viceversa el hecho de que las cosas cambien afuera me invitan a volver a ordenarme por dentro. La cuestión del servicio es otro tema clave de este eje, un servicio que muchas veces se convierte en un sacrificio o una necesidad de sentirse útil y la integración que se propone gracias a la luna llena nos permite darnos cuenta de lo sagrado de nuestros actos mas allá del sacrificio que conlleva un victimismo propio de este eje también y que conlleva la necesidad del autocuidado, de la necesidad de un propio equilibrio interior de allí la necesidad de tener una mirada introspectiva, humilde respeto a nosotros mismos que nos invitan a desarrollar aptitudes especificas, que busca mayor crecimiento personal para drenar y canalizar aspectos inconscientes, ancestrales, colectivos. De esta forma, mi trabajo, el servicio que vaya a ofrecer al mundo ya no será para sentirse útil o poder ordenar mi vida a través de una rutina sino que el orden se construirá desde dentro, desde este autocuidado, desde esta conciencia de mis necesidades a todos los niveles que permitirá que las cosas se ordenen alrededor mío y que el caos ya no se vea como tal sino como un movimiento inherente a la vida que remueva las cosas para responder a un orden mayor. Y obviamente la salud y la enfermedad predominan en este eje ya que estos desequilibrios se verán reflejado en nuestras salud mental y física
Esta luna llena nos lleva a una introspección, hacia una mirada interna de como esta nuestro cuerpo, de como esta nuestra salud, de si nos sentimos equilibrados, en orden, de como llevamos nuestra día a día, nuestro trabajo, nuestro servicio, de esto proceso que hemos hecho en estos 6 meses, si nos hemos cuidados, si hemos prestado atención a nuestras necesidades físicas, emocionales y mentales. Esta luna llena nos viene a mostrar que es esto que necesitamos cambiar para sentirnos mas sanos, mas íntegros con nosotros mismos. Nos recuerdo que vivimos en un cuerpo, en la tierra que necesita de cuidados a todos los niveles, y que todo fluye cuando ocupamos el lugar que nos corresponde y aceptamos el orden mayor en el que estamos inmersos. Que hay aspectos de nuestra vida que por mas que queremos mejorar, analizar están sujetos a un orden inalcanzable, misterioso, irracional, inentendible. Esta luna llena nos invita a sentir nuestras limitaciones y poder dar forma a lo que puede ser y desechar lo que no. Que si bien el potencial es infinito, la forma y la materia si lo es. Que muchas veces la enfermedad es un posible camino hacia esta humildad y de aceptar lo que no puede ser con plena fe y confianza en la vida. Poder abrirnos de pleno a la vida como sugiere piscis implica hacerse cargo también de los limites que la contienen. Esta luna llena nos permite una sanación de todo un bagaje inconsciente, un proceso de limpieza, el contacto con la virginidad no tal como la iglesia nos la ha vendido sino como este estado interno puro y limpio libre de condicionamientos, sufrimientos…para que pueda ser fecundado por piscis o sea por el amor incondicional y podamos servir desde allí y no desde las lealtades, los miedos, la inseguridad, las faltas, los apegos…
El trígono con júpiter nos abre a nuevos caminos llenos de abundancia, confianza, disfrute de la simplicidad que si bien se ve retado por la potente conjunción en acuario que pide cambios, novedad y libertad nos tensiona internamente entre este deseo de cambio y este deseo de seguridad y estabilidad pero que nos permite también hacer estos cambios con los pies en la tierra y mostrándonos a través de esta luna lo que si podemos hacer realidad y lo que no. Que si bien en su potencial, todo puede ser realidad, la estructura bajo la cual construimos y nos desarrollamos si tiene sus limites que no son inamovibles si nos permitimos romper una estructura para crear otra que volverá a tener sus limites y así sucesivamente…la cuestión es encontrar este equilibrio entre quedarse encerrado en una estructura pensando que no podemos salir de ella o crear un entorno libre sin querer limites y no poder desarrollarnos porque nos disolvemos ya que no tenemos contorno. Con piscis anhelamos algo siempre mejor, recordando esta simbiosis, este paraíso perdido y cuando lo hacemos realidad, volvemos a soñar y anhelar otra cosa ya que necesitamos soñar. Esta luna llena nos ayuda a discernir que lo que realmente queremos hacer realidad y Saturno en piscis nos permite llevarlo a cabo con tiempo y dedicación.