Luna llena en Aries, 7 de octubre 2025. La agresividad, el impulso de la vida hacia la unión

Esta luna llena en Aries que tendrá lugar el 7 de octubre en el grado 14’08 de Aries cierra la ultima luna nueva en Aries del pasado 29 de marzo que también fue un eclipse de sol y que fue marcada por la entrada de Neptuno en Aries justo al día siguiente y por un marte que estuvo un largo tiempo en el signo de cáncer donde tuvo su proceso de retrogradación y su oposición con Plutón. Esto es importante porque al ser una luna llena, aunque ya hemos tenido eclipses en el eje virgo piscis, esta luna llena cierra de alguna forma toda la temporada de eclipses de Aries/libra o sea de yo como individuo y como ser en relación, del equilibrio entre yo y el otro, entre mi deseo y el del otro, entre mi parte mas instintiva, intuitiva y mi parte mas social, relacional, mi parte mas agresiva con mi parte mas diplomática…Ahora para esta luna llena, marte esta en escorpio. Sigue en las aguas.. pero cambiamos de tipo de agua, de cáncer a escorpio como de un estado de gestación a otro de transformación. Y esta luna llena también coincide con la entrada de mercurio en escorpio en cuadratura con Plutón. Así que se podría decir que todo lo que se estuvo gestando en cáncer llega a su punto de clímax, tal cual un volcán en irrupción. Porque la energía de escorpio nos conecta con la energía volcánica y a esta energía le acompaña el fuego de una luna en Aries. Así que se siente mucha intensidad. Marte, a día de hoy esta en un punto caliente por su entrada en escorpio en cuadratura Plutón y parece ser que para esta luna llena, quien tiene el protagonismo es mercurio. Pero lo que activa Marte en estas semanas es lo que va a tratar Mercurio justamente cuando entre en escorpio para esta luna llena. Mercurio estará en oposición a Quirón en Aries y este Quirón se acerca a una cuadratura con júpiter en cáncer que volverá a tener 3 veces ya que júpiter retrogradará en cáncer a partir de noviembre y todo esto lo hará en trígono con Saturno en piscis. Mucha agua, mucha emoción y mucha trabajo emocional obviamente de necesidad de cerrar, de limpiar, de atender para empezar un nuevo ciclo. Aunque pueda parecer que en astrología podamos estar repitiendo siempre lo mismo, de estar cerrando para abrir algo nuevo. Es una fase muy importante a nivel colectivo y a nivel individual y es un cierre largo porque toda nuestra forma de percibir, comprender, mirar el mundo cambia. Porque obviamente no podemos empezar algo nuevo si no cambiamos nuestra perspectiva. El hecho de que 3 planetas transpersonales cambien de signo casi al mismo tiempo y hagan este proceso de retrogradación justo en este cambio de signo llama a un gran cierre porque justamente los últimos grados de un signo responden a la energía de piscis, o sea de disolución
Esta luna llena ilumina nuestra necesidad de afirmarnos, de riesgo y coraje de ser, de poner en acción nuestra energía de individuación. En el articulo sobre la luna nueva de marzo, abordo esta diferenciación entre el individualismo y el proceso de individuación que nos acerco Jung. Una energía de Aries que no es separatista sino que nos recuerda que nuestra participación individual se construye dentro de un movimiento colectivo. No son mis deseos puramente individualistas sino que es entregarse a sentir que mi camino de vida se esta dibujando mas allá de mi porque responde a un camino de evolución colectiva. Y no es que suelto los remos de mi barca, pero acepto las corrientes en las que estoy navegando. Disuelvo las partes que tengo disolver para dar forma a nuevas. El proceso de individuación como un proceso de reunir, el agua con el fuego, el alma con el espíritu. Reúno porque tomo decisiones conscientes que no responden a reacciones frente al otro (libra) sino a impulsos de construirme, afirmarme, independizarme, a través del otro. El otro es fuente de espejo del cual emana mi deseo. No me puede descubrir solo. Necesito un otro para descubrirme. Cualquier relación, interacción, me lleva a mi, a poder verme. Y esto lo vemos muy bien reflejado a través del mito de Eros y Psique. Eros, dios del amor y del deseo, nos acerca justamente a poder sentir este deseo de unión, de esta necesidad de ir al encuentro del otro para encontrarnos a nosotros mismos. Porque Psique va a representar nuestra alma, nuestra parte femenina en cuanto que inconsciente y el camino que implica aprender a amar y así unir todas las facetas que nos conforman, enfrentando nuestras sombras y conflictos. Y este es también el propósito de la vuelta de Saturno y Neptuno a piscis, y de la presencia del nodo norte en piscis, el camino hacia la unión. Una luna llena en Aries, nos habla de un eje de equilibrio ya que el sol esta en libra o sea que hay conciencia de la necesidad de generar una armonía, un consenso, un equilibrio con el otro y voy a poder ver si necesito afirmarme mas o menos en una relación porque una luna llena me va a iluminar las partes excesivas o en falta. Así que si bien este eje Aries/libra nos habla de equilibrio, con un marte y mercurio en escorpio, se siente una necesidad de sacar a la luz todo lo pendiente. Mercurio viene a hablar, desenterrar. Tendremos que cuidar lo que decimos porque habrá mucha potencia, heridas muy activas pero es una oportunidad de sanar todos estos no dichos, lo que se ha mantenido oculto, en secreto. Vamos a poder profundizar en todas estas cosas retenidas ya que escorpio son como las aguas del pantano, energías que retenemos a veces mucho tiempo porque necesitan un largo proceso de depuración para ser transformadas. De hecho la imagen de una estación depuradora es muy representativa de la energía de escorpio, el limpiar y desintoxicar el agua para volverla a poner en circulación. Sabemos el daño que producen las aguas sucias, enfermedad, muertes, intoxicación. Pues esto, es un poco la imagen de esta luna llena, como que el equilibrio pasa por hacer esta limpieza de las aguas. No puede seguir de la misma forma. Marte y mercurio viajaran juntos en escorpio y pasaran juntos a sagitario también aunque mercurio empezara un proceso de retrogradación en sagitario y volverá a escorpio separándose de Marte. Así que se va a decir y revelar lo que se ha guardado oculto hasta ahora. No podemos dejar que las cosas se estanquen y se pudran. Marte en escorpio nos recuerda el poder de generar nueva vida con todo este material oculto.
Llama la atención también la conjunción de venus con el nodo sur en virgo, venus siendo la regente de este sol en libra que nos invita a cuestionarnos justamente que es para nosotros armonía y equilibrio, que tipo de relaciones mantenemos, cuanta dependencia de estar al servicio o cuanta búsqueda de perfección y orden y exigencia en las relaciones. Hay un patrón en nuestra forma de vincularnos, crear y en nuestros valores que necesita depurarse. Así que esta muy relacionado con este ultimo eclipse de virgo, de esta necesidad de reelaborar un nuevo orden para generar una nueva armonía. Una armonía que no pasa por una complacencia y un bien quedar o un seguir social “adecuado” sino una armonización con el orden mayor que nos involucra activamente como individuos a participar de el y tejer un camino individual en conexión con un camino colectivo. Con esta luna llena se despertaran emociones muy intensas cargadas de agresividad. La palabra agresividad a nivel etimológico significa “la cualidad de dar paso hacia algo”. O sea que no tiene nada que ver con la connotación social que le damos sino que seria mas bien esta su sombra. La energía de Aries mal canalizadas nos llevan al desborde de ira, agresividad, enfado con el otro o con nosotros mismos a través de inflamaciones, enfermedades.. cuando es una energía que nos permite arrancar, impulsar, avanzar. Afirmarse no es enfadarse sino definirse. Obviamente el paso previo es sentir esta emoción de rabia y poder descargarla porque es sano sentirla, porque me muestra que algo me esta molestando, que se creo un desequilibrio y hay que atenderlo. Esta agresividad es la del impulso de la vida, la energía que nos permite emerger, iniciar, afirmar el individuo que somos. Y con un marte en escorpio es una energía de supervivencia enorme, un potencial de fuerza disponible para actuar y limpiar todo lo que quedo debajo de la alfombra. Nos da un poder de resiliencia enorme. Y realmente es un reto con nosotros mismos, con nuestros demonios, con nuestras sombras. ¿Qué es lo que retenemos? Puede ser un miedo, un apego, una obsesión…que cuando se libera nos provee de una energía de vida enorme pero también vemos aparecer el patrón de agresividad que activamos como reacción de defensa y como necesidad de que todo sea rápido y a nuestra voluntad. ¿Cuáles son nuestros patrones emocionales de afirmación defensivos? En donde no nos afirmamos? porque siempre tenemos las 2 caras de la misma moneda. Y con un Quirón en Aries, nos sentimos heridos en nuestra capacidad de afirmación aunque por fuera no se note, estamos trabajando con esta energía masculina herida y proyectamos en el otro, el freno por no poder hacer lo que queremos, seguir nuestro propio deseo, aprender a decir no. Cuando reamente estamos forjando este deseo que no es mas que este impulso de ser activos y participes de la vida. Nuestra propia realización no esta en lo que hacemos por deseo propio sino en el acto mismo de hacer e iniciar en resonancia con la conexión con lo que pasa alrededor nuestro. Cuando estoy en conexión con la totalidad, el otro (libra) ya no es el que va conmigo o contra mi sino que el otro es parte de mi camino. Cada encuentro/desencuentro me ayuda a definirme y implícitamente a realizarme como individuo. Es una oportunidad para aprender a elegir y decidir. Esto es lo que nos ofrece esta luna llena en Aries, mucha fuerza para definirnos como individuos y profundizar en nuestras partes en sombra o para atacar, tener brotes de ira, enfados, amenazar y destruir. Plutón esta en acuario así que aprovechar esta energía de liberación y toma de conciencia para desterrar nuestras sombras y darles su lugar en nuestra vida. Habrá energía para manifestar un montón de cosas, para poder trasformar y generar cambios no solo a nivel individual sino colectivo porque todo responde a esta energía de acuario, la de la humanidad, de la red humana que conformamos. En este ir hacia algo, estamos yendo hacia una unión