Publicaciones sobre las energías del momento

Equinoccio de otoño, 23 de septiembre

Vincularnos desde la autenticidad

La entrada del sol en libra marca un nuevo ciclo de 3 meses que corresponde al equinoccio de otoño. Siguiendo la energía de libra, el equinoccio marca un punto de equilibrio entre el día y la noche, la luz y la oscuridad, la balanza que nos permite ver la existencia de las polaridades y como trascenderla haciéndonos consciente de esta presencia en nosotros mismo a través del otro, el paso de ver las cosas a fuera para poder verlas dentro nuestro, el otro como puente, como espejo hacia nosotros y hacia el equilibrio. Libra es la energía que viene a complementare a través de un otro en una relación de igualdad

El ciclo que se abre pone en relieve estas relaciones con mucha intensidad porque este año los eclipses tiene lugar en este eje aries-libra siendo Aries el nodo norte o sea hacia donde se nos pide evolucionar. Ya tuvimos un eclipse de sol en aries el 20 de abril y ahora se acerca otro el 14 de octubre en libra. Los eclipses de sol conllevan un apagón de nuestra parte consciente para hacer un reseteo. A parte también al final de este mes tendremos la luna llena en aries así que este aries-libra esta fuertemente marcado invitándonos a revisarnos a través de nuestras relaciones y a encontrar el equilibro entre nosotros mismos y los demás y entre la energía femenina y la energía masculina de como abrirme (ying) resguardando también mi individualidad (yang). Uno no se es solo ni tampoco puede ser solo a través de un otro sino que buscamos la interdependencia, poder construirnos gracias y a través del otro que nos sirve de reflejo.

Así que Marte y venus van a ser los protagonistas de este periodo tanto por ser los regentes de estos eclipses como por su configuración en el cielo a la hora de empezar este nuevo ciclo. Marte rige aries, la energía yang y venus rige libra, la energía ying. Marte esta en libra opuesto a quiron en aries. Y venus forma un trígono con quiron y un sextil con marte o sea que los 2 forman parte de la configuración y los 2 están dialogando con quiron, nuestra herida o como lo llama Alejandro Lodi, “la gracia de la desgracia”.

Esta configuración me habla de que una herida que se pone de relieve a través de mis relaciones, una herida relacionada con mi energía yang, con mi capacidad de actuar, de autoafirmarme, de poner limites, de ir a la conquista de mis deseos.

Marte se encuentra en libra junto al nodo sur y quiron en aries junto al nodo norte. O sea que marte esta buscando este consenso y este equilibrio pero nos podemos sentir heridos o atacados por el otro o experimentar nosotros mismos sentimientos de rabia, de enfado. Esta herida es el reflejo de lo que se despierta cuando intentamos complacer al otro, cuando por tal de gustar al otro nos olvidamos de nosotros mismo y de quien somos y de lo que queremos permitir en una relación y lo que no.

La energía yang en este caso de marte si bien tiene múltiples formas de vibrar, en su esencia nos da la fuerza, el coraje, el empuje, la vitalidad, la valentía para penetrar la vida, para ser el héroe de nuestra vida. Si no se canaliza puede polarizarse tanto en depresiones como en estallidos de rabia, violencia. Si no me relaciono desde la autenticidad, puedo acumular mucha rabia. El despliegue de este eje aries- libra en este par de años me llama a sanar justamente la individualidad-relaciones, el yo soy-los otros que si bien forman una unidad en mi vida se me polarizan para que pueda verlos y tomar conciencia. Estamos sanando la herida de los masculino, de nuestro guardian interno que puede implica heridas a nivel físico también que nos limitan, nos hacen sentir que no podemos, de reconocer esta vulnerabilidad, aceptarla y construir con ella sin faltarme el respeto a mism@ o al otr@. Es a través de las relaciones que vamos a poner conciencia en esto.

La participación de venus en esta configuración nos da la clave para esta integración. Recordamos que venus sigue en leo y salio de su fase de retrogradacion en la que estuvo buena parte del verano permitiéndonos reconectar con nuestro valor, con nuestro corazon, nuestro brillo, nuestra autenticidad con nosotros mismos, con nuestro fuego interno. Hemos generado cambios en determinadas áreas de nuestro vida (o estamos en ello) donde venus nos invito a valorarnos durante su fase de retrogradacion y donde inicio un nuevo ciclo como estrella guerrera de la mañana permitiendonos ya poder hacer este trabajo de integracion de lo ying y de los yang.

Siendo auténticos con nosotros mismos seremos auténticos con los demás y nos sentiremos equilibrados en nuestras relaciones.

Todos estamos heridos, si nos acercamos al otro con el corazón en la mano o sea siendo consciente de nuestro valor pero también de nuestras heridas vamos a poder relacionarnos de forma mas sana y no desde relaciones de dependencia, de lo que la sociedad pretende de nosotros o mejor dicho de la narrativa que elaboramos respeto a esto, del “bien quedar”. Arrancamos una temporada de sanación interna de la energía masculina que implícitamente nos hará reposicionarnos en nuestra energía ying o sea en nuestros vínculos.

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