Publicaciones sobre las energías del momento

El año 2025, año de finales y comienzos. Limpiar y sanar para renacer

El año 2025
“La gran ola de Kanagawa”, Katsushika Hokusai

El año 2025 es como un año bisagra que une como 2 fases en nuestras vidas a nivel individual y colectivo. Mucho de este proceso a nivel de la sociedad empezó en el 2020 con la formación de un nuevo ciclo de júpiter y Saturno en un signo de aire, acuario. Este año la entrada definitiva de Plutón en acuario. Y este año los planetas transpersonales, Neptuno y Urano harán sus entradas respectivas en Aries y géminis pero volverán a retrogradar para entrar definitivamente en el año 2026. Así que es un año en el que estamos empezando a construir un nuevo principio. Aries, es el primer signo del zodiaco marcando esta energía de salir al mundo, nacer, emprender y esta siendo una energía muy movilizada desde la entrada del nodo norte en Aries en el 2023 y seguirá siendo activada por la entrada de Saturno en mayo y Neptuno en marzo. Y también porque Marte, su regente, sigue en oposición con Plutón casi todo este primer semestre 2025 justamente para purgar la forma de manejar nuestra energía masculina, nuestros deseos, nuestra individualidad. Todo lo que vamos a encontrar en el camino a este deseo de nacer que podamos sentir como frustrante, limitante, opresor, destructor nos permite ir a la esencia de un deseo, una decisión, un arrancar. Se trata de conectar con nuestra semilla porque esta es la energía de Aries, esta semilla que yace dentro nuestro que necesita emerger pero no lo que queremos ser sino la semilla que somos mas allá de nuestros deseos del ego, nuestros condicionamientos…Vamos a estar bañándonos entre el agua y el fuego y por otro lado el aire nos soplara animándonos al movimiento. EL paso de piscis a Aries, es este acto de nacer, de salir de las aguas, de salir de los apegos inconscientes, de salir de un paraíso anhelado que nos mantiene repitiendo lo mismo y emprender un viaje hacia quien somos, al encuentro de nuestra individualidad. Y el gran trabajo propuesto este año 2025 y parte del 2026 con la entrada del nodo norte en piscis a finales de este mes de enero es volver al agua para bucear, limpiar y sanar lo que queda para poder hacer esta salida. Piscis es una energía que nos conecta con la espiritualidad porque es una energía que lo acoge todo y nos hace vibrar con otros campos mas sutiles que nos conectan con el amor incondicional, la aceptación y el perdón y el eje irgo piscis nos habla de sanación y de como justamente canalizamos esta energía a través de nuestra realidad terrenal, como nos cuidamos, como servimos, como nos integramos al gran sistema del que formamos parte. Hay una concienciación con esta entrada del nodo norte en piscis, de este macrocosmos, de este todo, de lo que va mas allá de nosotros y nos conecta con lo que nos une, de la gran unidad de la que formamos parte y justamente de la espiritualidad como este sentir de esta conexión, de volvernos mas sensibles y receptivos a lo que no se ve, a las corrientes saliendo de una visión solo racional, practica y ordenada de la vida mas allá de todo un movimiento de marketing y comercialización de la espiritualidad haciendo determinadas cosas. Poder dar sentido al caos como parte del orden, de un orden mayor al que podemos conectar justamente a través de la mitología, la astrología, el lenguaje simbólico, el arte, el servicio. Con el nodo norte en piscis, todo lo colectivo cobra fuerza, la gran ola nos sumerge en medio del océano. Es como una regresión y es un poco lo que nos invitan todos estos planetas, Mercurio, Venus, Marte, Saturno y Neptuno, todas van a retrogradas del fuego al agua. De una energía masculina de fuego a una energía femenina de agua para permitir un renacer de la energía masculina desde el encuentro con nuestra parte femenina, tanto para hombres como mujeres, de esta parte intuitiva que nos guía y nos sensibiliza a estas grandes corrientes y energías invisibles que nos habitan. Lilith también hará su entrada en escorpio invitándonos a liberar todo lo reprimido, estancado, guardado en secreto, de nuestra sexualidad…Y justamente una sexualidad que también empieza con nosotros mismos, con esta propia penetración de nuestras partes en sombra, de nuestras emociones y de nuestro inconsciente. Además, marte uno de los regentes de Escorpio estará en cáncer ya directo como si ya se pudiera abrir la caja, como si ya el pasado, las emociones se pudieran abrir para transformarse para la ultima oposición de Plutón con Marte en abril 2025 después de la primera temporada de los eclipses de marzo (29 de marzo el eclipse solar en Aries y 14 de marzo eclipse lunar en virgo)

Es un año de redefinición de la dirección de nuestras vidas a nivel individual y colectivo con muchos cambios y movimientos que empezaran a aflojar también con la entrada de Urano en géminis en julio. Aunque no sea una entrada definitiva, si que nos conectaremos muy fuertemente con el aire ya que Plutón también esta en un signo de aire. Una llamada al movimiento, al cambio, a nuevas formas de pensar, de comunicar, de nuestra forma de vincularnos, el nacimiento de una nueva mente invitándonos a un reseteo..

Volver al agua antes de dar este nacimiento no es volver a un estado regresivo de anhelo de paraíso y fusión sino reencontrar la unidad entre lo masculino y lo femenino dentro nuestro. Y aquí cito a Annick de Souzenelle con mi traducción del francés al español: ” estos 2 polos constituyen a Adam creado “macho y hembra”. “Macho” es el que se acuerda de su reserva de energía “hembra”, receptor que contiene la potencia del “Nombre”. Es macho el que se acuerda de su femenino “no llevado a cabo” y que se va a la conquista de su nombre. Esta es la vocación de cada “Adam”, hombre o mujer. Nuestro femenino, nuestra sombra, contiene el secreto de nuestro nombre”. El 2025 corresponde al numero 9, el ultimo numero de una cifra, marcando este final y este nuevo comienzo. EL nodo norte en Piscis nos invita a volver a contactar con la espiritualidad como este movimiento de trascendencia que nos conecta con lo macro, el todo, de poder sanar todas las escisiones que hemos creado dentro nuestro y fuera disociándonos y desconectándonos para llevar a cabo este proceso de separación, separándonos de nosotros mismos cuando la espiritualidad nos invita a encarnar lo que somos desde la separación para encontrarlo a dentro. La religión a través de sus dogmas y traducciones de textos sagrados ha creado mucho daño a esta espiritualidad creando este gran vacío dentro nuestro al separar lo masculino y lo femenino o muchos movimientos espirituales a través e técnicas, terapias lo que sea para colmar esta brecha buscando el paraíso, la unión, la fusión a través de algo. Además de crear la dualidad entre el bien y el mal malinterpretando la coexistencia de la luz y la oscuridad, lo consciente con lo inconsciente, lo que sacamos a la luz y lo que todavía esta sin revelar creando conceptos de pecados y culpabilidad, de bien y de mal invitándonos al juicio constante en lugar del discernimiento. Piscis es la energía de lo sagrado, de lo que nos nutre y fluye dentro nuestro. Saturno en piscis nos invita a retornar hacia estas estructuras esenciales de la que venimos y las estructuras esenciales sobre las cuales nos construimos mas allá de toda fachada, roles o mascaras.

Vagaremos entre la disolución y la puesta de contorno y limites, entre nuestros sueños y anhelos y lo que podemos hacer realidad, entre lo que nos retiene del pasado y lo nuevo por empezar con la conjunción de Saturno y Neptuno, disolviendo una identidad para volver a ponerle nuevos bordes que se irán remodelando a lo largo de todo este 2025 para dar su nacimiento en el 2026. El hecho de que el numero 9 es también el numero de meses de un embarazo y el final de la gestación pone en evidencia esta transición que vamos a vivir a lo largo de este año 2025. Es un año de cierto misterio, cierto “no saber”, “no controlar” y dejarnos guiar por nuestra intuición y sensibilidad al igual que damos luz a proyectos, creaciones sin saber realmente como hemos llegado hasta aquí sino que nuestra intuición nos ha guiado en cada paso que hemos dado y porque nuestro destino, nuestro hilo, esta entramado en una red mayor de hilos que se cruzan y se separan pero juntos forman un tejido. Es un año para volver a nosotros, a nuestras profundidades, a nuestra semilla para poder revelarla en el 2026.

Comentarios desactivados en El año 2025, año de finales y comienzos. Limpiar y sanar para renacer
es_ES